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TAMARA FALCÓ, MARQUESA DE GRIÑÓN


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Publicado septiembre 1, 2020
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Conoce la fama desde niña, nació posando para las portadas de revistas pero su vida dio un giro de 360 grados cuando de la noche de la mañana perdió a su padre y ganó la grandeza de España, ella es Tamara Falcó, la nueva Marquesa de Griñón.

“Tío Julio me decía: estuviste así de ser mi hija” contó a Bertín Osborne con esa cierta simpatía que la caracteriza, y es que es verdad que la vida de Tamara ya estaba rodeada de polémica aún antes de nacer, sus padres se conocieron en 1978, mientras la madre de esta intentaba rescatar su matrimonio con Julio Iglesias, pero tras conocer a Carlos Falcó, un aristócrata que no solo prometía darle estabilidad a ella y a sus hijos sino que además la unión vendría con un título nobiliario y una posición en la alta sociedad madrileña, no dudo un instante en casarse y dejar de ser la esposa de un cantante para convertirse en la de un marqués. Los primeros años de vida de Tamara estuvieron llenos de dicha hasta que llegó la separación de sus padres y con ella la llegada de otro marido para Isabel: tío Miguel, esta vez no era un aristócrata pero tampoco era un personaje menos importante, nada más y nada menos que un ex ministro quien también fungió como figura paterna, pero que partiría en 2014.

La vida para Tamara ha transcurrido en las portadas del Hola, visitando a sus hermanos, posando junto a su madre y su hermana Ana, hasta convertirse en una mujer, que pasaba de las alfombras rojas a las iglesias, que pensó en convertirse incluso en religiosa y que ha sabido llevar muy bien la vida que le tocó, una cuna aristocrática, una madre icónica y de paso un hermano que brilla en los escenarios.

 

 

Durante los últimos años, Tamara ha sido más mediática, desde el momento que se proclamó sumamente católica hasta que tomo muy en serio su papel en la cocina, lo que es cierto es que la cuarta hija de Isabel Preysler es hoy por hoy una figura muy cotizada para la prensa rosa, sus declaraciones sin ningún tipo de filtro, sus carcajadas, su carisma, esa fe inquebrantable que la acompaña y un estilo fresco son elementos claves que la convierten en un personaje entrañable, que habla abiertamente de temas jamás imaginables como el momento en que a su casa y del brazo de su madre llegaba un premio Nobel.

Pero esa alegría que siempre la ha acompañado se opacó el 20 marzo justo al llegar la primavera, Carlos Falcó, marqués de Griñón y padre de Tamara, fallecía víctima del Covid-19, había sido ingresado unos días antes al hospital pocas horas antes de que Tamara publicara una fotografía con él en su cuenta de instagram para desearle un Feliz Día del Padre. Un hombre de 83 años, con una vida fascinante que comenzó en Sevilla, en el Palacio de Dueñas donde nació, propiedad de su tío el Duque de Alba, donde sus padres se refugiaban durante la guerra. Gozaban de una posición privilegiada, incluso a la familia real en el exilio visitaban y cuando Don Juan Carlos en 1948 llegó a España, con los brazos abiertos los Falcó  lo esperaban. El marqués de Griñón culto y con afición a la poesía de Antonio Machado, se casó en cuatro ocasiones, una de ellas con la reina de corazones. Y aunque fueron cinco los hijos que tuvo fue a una a la que heredó los privilegios y el título.

Tras conocerse su muerte un centenar de amigos y familiares se volcaron para hablar del gran caballero que fue, incluso el que fuera su hijastro Enrique Iglesias le rindió un tributo en redes. De sus propiedades y su fortuna también se hablaba, pero quedaba el misterio más grande por resolver ¿quien ostentara el título de Marqués de Griñón? Un título nobiliario que desde 1862 pertenecía a la familia Fernández de Córdoba y que Carlos heredó de su abuelo materno (Joaquín Fernando Fernández de Córdoba y Osma) en 1955.

 

 

Y fue en mayo a casi dos meses de su fallecimiento cuando en la portada de HOLA, así como anunciara la relación de sus padres, su matrimonio, el nacimiento de ella misma y múltiples de eventos importantes a lo largo de sus 38 años, así anunciaba su portada en la edición del 5 de mayo “Tamara Falcó, la nueva marquesa de Griñón”. Y es que fue disposición de Carlos en su testamento que su pequeña “Tamaruni” -como el Marqués la llamaba cariñosamente- se convirtiese en la heredera de un título que la ponía en posición jamás imaginada, como una grande de España.

Increíble imaginar que después de todo lo vivido y el icono que es, Isabel Preysler además de todo se convertía en la madre de una marquesa, mas que agregar a su currículum, otro adjetivo con que describir a la reina del papel couche. Tamara lo tomó con gran sabiduría y en otra  entrevista en portada para la misma publicación aseguró: “No seré marquesa de Griñón hasta que lo decida el Rey”. Pues todos esperamos ansiosos a que su Majestad Don Felipe VI le otorgue lo que por disposición de su padre le corresponde.

Pero Tamara no es la primera mujer en ostentar esta distinción, y es que la primera persona en portar el marquesado fue una mujer: María Cristina Fernández de Córdoba y Álvarez de las Asturias-Bohórques. El marquesado de Griñón fue creado por la reina Isabel II obedecen a la importancia que tenían en la corte española los padres de Maria Cristina. Hoy Tamara se une a un círculo muy exclusivo de jóvenes aristócratas en España que habían heredado título por derecho propio tales como: Victoria Hohenlohe, duquesa de Medinaceli, Alejandra Romero, duquesa de Suárez, María Fitz-James, vizcondesa de Jarafe y como en un futuro heredera la pequeña que esperan los Duques de Huéscar, que llevará el nombre de Rosario y algún día se convertirá en la Duquesa de Alba.

 

 

 

Hoy sobre los hombros de Tamara recaen muchas responsabilidades además de lo que su labor en el programa “Master Chef” le implican, pues en sus manos está continuar con el legado de su padre y con un trozo de historia de su patria. La joven que España entera vio crecer en las portadas de las revistas, y estuvo “así de ser la hija de Julio Iglesias” hoy es Marquesa.

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Esta publicación fué escrita por Eugenia Garavani

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