JUAN CARLOS I


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Publicado mayo 27, 2019
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El rey emérito comunica a su hijo el rey Felipe VI,  es su voluntad retirase de la vida pública y con esta noticia los corazones de los españoles y de todos los que admiramos a su Majestad han sentido un vuelco, es por eso que hoy dedico esta entrega al monarca que más admiro y respeto: Don Juan Carlos I de Borbón.

 

Para contarles la historia del rey emérito tienen que entender que la historia de Don Juan Carlos es también la historia de todos los españoles; la historia comenzó cuando Don Juan Carlos llego a España siendo solo un niño, era un 8 de noviembre de 1948 cuando a bordo del Lusitania Express “Juanito” cruzo por primera vez la frontera de Portugal y llego a su país. Cuando uno lee y se informa sobre la biografía del rey es muy importante remontarse a esos días cuando con solo 10 años abandono su hogar Villa Giralda en Estoril, dejando a sus padres y hermanos para iniciar una nueva vida en la tierra prometida, y entender que no solo dejo atrás a los suyo sino que dejo atrás su infancia. Es ahí donde la historia te atrapa y te conmueve, uno imagina a un niño solo y temeroso, en un país que aunque “suyo” es un país desconocido, sin un amigo, sin familia, sin cariño.

Para que comprendan un poco la historia de España a la par de la de Don Juan Carlos tengo que mencionar al Caudillo, Francisco Franco jefe absoluto de estado quien un año antes, en 1947, había aprobado bajo sus normas sobre la nueva ley de sucesión, esto convertía a España nuevamente en un reino pero sin un rey. Acto seguido llega a un niño de diez años, heredero de la “corona” a formarse bajo la tutela de Franco, a prepararse para ser rey. Don Juan Carlos no sabía que sería él, quien se encargaría de sanar las heridas que la guerra civil, la postguerra y la dictadura habían dejado a los españoles, pero para eso faltaba mucho y había que prepararse para no defraudar a los que habían depositado sus esperanzas en él. Seguramente se preguntan ¿y el padre de Don Juan Carlos? ¿Cómo podía un padre enviar a su hijo al frente de guerra?

Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona, que nunca llego a ser rey, siempre tuvo claro que directa o indirectamente su deber era reinstaurar la monarquía, y así lo hizo, a través de su hijo devolvió a la Casa de Borbón la corona de España. Fue en agosto de 1948, a bordo del Azor, un barco encallado en San Sebastián que Don Juan se entrevistó con Franco para negociar el futuro de su hijo. Don Juan no perdía la esperanza, hijo del rey Alfonso XIII y  legítimo heredero tras la abdicación de dos de sus hermanos, Alfonso y Jaime, quienes tuvieron que renunciar a sus derechos dinásticos. Era lógico que el Conde de Barcelona deseara convertirse un día en rey.

 

 

Don Juan Carlos recibió una educación diseñada por Franco pero bajo los principios inculcados por su padre, Don Juan Carlos es un hombre que principalmente se rigió por el sentido de la disciplina y el compromiso con el deber. A lo largo de su adolescencia y sus años de juventud jamás perdió la brújula, ni el respeto por los ideales de su padre, su mejor ejemplo y maestro durante esos años de incertidumbre. Fue precisamente en esa época cuando Don Juan Carlos comenzaba hacer actos institucionales que llego a su vida una princesa de origen griego con la que decidió formar una familia.

La prensa española recibió con júbilo a su nueva princesa pero Don Juan Carlos no tenía mucho que ofrecerle, su futuro estaban en manos del Caudillo, aun así Doña Sofía acepto casarse e  iniciar una nueva vida en otro país y asumir su papel como princesa en la España de Franco. El matrimonio se instala en el Palacio de la Zarzuela, su hogar hasta este día, dieron la bienvenida a tres hijos: Elena, Cristina y Felipe, el tan esperado heredero.

 

 

Y Franco finalmente hizo el anuncio  –en contra de algunos sectores del régimen-  lo que tanto la casa de Borbón como los monárquicos anhelaban, fue un 22 de julio de 1969, hace casi 50 años cuando Franco nombro a Don Juan Carlos su sucesor a título de rey, el entonces Príncipe de Asturias tenía tan solo 31 años y su futuro por primera vez estaba garantizado. Aunque en Estoril, su padre el Conde de Barcelona recibió con sorpresa la noticia, algunos historiadores aseguran que a Don Juan le molesto no conocer de primera mano los planes de Franco, incluso la relación padre e hijo se enfrío, pero finalmente celebró que el pacto dinástico se hubiera respetado y cumplido, finalmente la corona había sido reinstaurada.

Seis años después en 1974 Don Juan Carlos se convierte en rey de España;  Don Juan Carlos no fue un rey más en las cortes europeas, fue un monarca que cambió el rumbo de una nación, que gobernó con justicia y que vio antes que nadie por los españoles, tenía  37 años y casi tres décadas preparándose para llevar la corona, pero sin perder la sencillez que lo caracterizo desde su juventud y sobre todo sin restarle importancia al gran momento que vivía junto a los españoles, el comienzo una nueva etapa, la transición.

 

 

Don Juan Carlos represento a la institución monárquica y a la vez le otorgo a los españoles, democracia plena, creyendo en sus propias convicciones, tuvo muy presente que en sus manos estaba regresar a los españoles su libertad, esa libertad que perdieron durante la dictadura. No lo tuvo fácil, tuvo que convencer a muchos de su papel, especialmente aquellos franquistas, a los del régimen que nunca vieron a Don Juan Carlos con buenos ojos.

Y así anuncio el 2 de junio de 2014 después de 39 años su decisión de abdicar y un cúmulo de emociones se hicieron presentes, ahora Don Juan Carlos daba paso a una nueva generación, confiaba en su heredero Don Felipe, quien asumió la jefatura de España. El rey siempre fue  un símbolo, a lo largo de su vida cumplió con el papel que la corona le asigno, en ocasiones un poco difíciles pero en su mayoría siempre el de un hombre resguardando la unión de los españoles y viendo por su futuro, Majestad tiene razón, quizás a llegado el momento de retirarse, su legado es inmenso, la admiración y el respeto es infinito, usted cumplió con alcanzar con los objetivos que se planteó cuando fue proclamado rey. Solo me resta decir ¡Viva el rey! ¡Viva España!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Esta publicación fué escrita por Eugenia Garavani

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