ISABEL & FELIPE


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Publicado noviembre 20, 2018
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La reina Isabel se enamoró perdidamente del Príncipe Felipe cuando era apenas una adolescente, y ahora están celebrando 71 años juntos.

La vida personal de la reina siempre ha sido centro de atención, y es que ¿quién puede conocer al hombre de sus sueños con tan solo trece años? solo ella; fue amor a primera vista, en 1939 el rey Jorge VI y su esposa la reina Isabel visitaron la base naval de Dartmouth, llevaban con ellos a sus hijas, ahí los recibió un joven teniente que tenía la encomienda de escoltar a las princesas durante su visita,  ese joven teniente era el príncipe Felipe de Grecia.

 

 

Louis Mountbatten se las arregló para que Felipe fuese la escolta u acompañante de la familia real y pudiera ver de cerca a la futura reina, para la princesa fue amor a primera vista, Felipe era muy apuesto, alto, rubio y encantador; pero Felipe no se mostró muy interesado en la jovencita quien entonces todavía jugaba con muñecas. Y entonces la segunda guerra mundial estallo, Felipe se marcho a cumplir con su deber,  pero la marina británica se encargó de protegerlo, no era una buena idea que un príncipe griego falleciera en combate sirviendo para los británicos. Pero tarde o temprano tuvo que desempeñar un papel más activo en el conflicto.

Isabel le escribía constantemente, al principio el príncipe no encontraba interesantes las cartas de una niña, pero dicen que con el tiempo esas cartas lo acompañaron en la vida solitaria que llevaba en alta mar, a su regreso fue condecorado, y se contactó con la princesa de entonces 19 años, el Lord Mountbatten protector del príncipe tenía un gran interés por ese acercamiento, deseaba que su sobrino se casara con la heredera y obtener más poder, mas sin embargo el rey no aprobaba del todo la unión, por un lado los maridos de las princesas de Grecia, hermanas de Felipe habían formado parte del ejército nazi, además Grecia era un país muy complicado en cuanto a su situación política, pero Isabel se las arregló para convencer a su padre de lo contrario.

Durante la guerra Felipe protagonizo un sinfín de actos de valentía donde incluso llego a salvar vidas, pero al finalizar la guerra Felipe decidió pasar una temporada con su primo Alejandro de Yugoslavia quien lo describía como “Un joven alegre, juerguista y Don Juan empedernido”. Pero Felipe guardaba algo muy personal que obtuvo durante la guerra: un sinfín de cartas de la princesa Isabel quien le escribía menudo, la joven que se encontraba muy enamorada y aguardaba ansiosa el regreso de Felipe, quien pocas veces contesto a estas pero no perdió comunicación con la joven.

 

Desde que Felipe e Isabel comenzaron a escribirse cartas en 1939 y a través de la guerra, la ingenua y romántica joven se enamoró locamente del guapo oficial que vivía de la caridad de otros parientes reales, y por quien tuvo que luchar, porque tanto su padre, el rey Jorge VI, como su madre, la reina Elizabeth, se oponían a que Felipe visitara sus palacios y que fueran novios.  Cuando volvieron a verse después de la guerra, Felipe no tenía siquiera la ropa correcta para ir a las comidas y cacerías del castillo de Balmoral cuando Isabel lo invitaba, y el propio rey, muy molesto, tenía que pedirles a sus ayudantes que le cedieran ropa para que el joven príncipe griego pudiera “aparecer en público adecuadamente vestido”. Según el rey, Felipe “no tenía siquiera un set de cepillos de pelo y ropa, como debe tener todo caballero bien nacido”, además de que era “muy irreverente y atrevido”, pues hablaba sin tapujos lo que pensaba y mostraba que era “demasiado seguro de sí mismo”.

Marion Crawford, la institutriz de Isabel -quien fue testigo del comienzo de aquel romance real- contó que ella tuvo que lavar y ponerles botones a las dos únicas y muy viejitas camisas del joven, porque “al usar siempre el uniforme de la Marina, que se lo daban gratis, era penoso el descuido de su ropa de civil, que prácticamente no eran más que cinco piezas”.

El Duque de Edimburgo, nació en 1921 en Mon Repos, en la isla de Corfú en Grecia, fue bautizado con el nombre de Phillipos, su padre era el príncipe Andrés de Grecia, hermano menor del entonces rey Constantino I, su madre era la princesa Alice de Battenberg, bisnieta de la reina Victoria, igual que el rey Jorge VI, pero la vida de Felipe no era del todo llena de elegancia y protocolo, con tan solo diez años, la familia de Felipe estaba prácticamente desintegrada, su padre habiendo sido acusado de traición huyo a Francia con su familia, posteriormente los abandono, su madre fue recluida una larga temporada en un psiquiátrico en Suiza,  víctima de esquizofrenia, y sus cuatro hermanas mayores se casaron y se habían mudado a Alemania, dejando a Felipe solo en un internado en Escocia, su único contacto familiar era su tío el Lord Louis Mountbatten, hermano de su madre, quien le dio protección y lo alentó a hacer su carrera al servicio de del ejercito naval.

No todo era tan sencillo, pese haber servido a Inglaterra este no contaba con la nacionalidad británica, tampoco tenía apellido, desde su nacimiento se le hizo llamar Felipe de Grecia; a la familia real no le agradaba Felipe, la reina madre tenía en mente otra cosa para su hija, además la familia del príncipe no era precisamente la familia ideal: su padre un vividor, su madre desquiciada y sus hermanas casadas con ex nazis.

Así que Felipe tomo el toro por los cuernos y renuncio a su título, así como retiro su lealtad a la corona griega, se convirtió al anglicanismo y solicito la nacionalidad británica, por ultimo adopto el apellido Mountbatten. El rey Jorge VI se encontraba en problemas ya que a él si le simpatizaba Felipe y le agradaba que fuera un oficial de la marina con grandes ambiciones, pero Isabel fue insistente y no quito el dedo del renglón, ella quería a Felipe y finalmente el 9 de julio de 1947 se anunció el compromiso de la futura reina con su príncipe azul.

La reina Isabel recibió como anillo de compromiso una joya de la familia real griega, la princesa Alice le regalo a su hijo uno de los pocos objetos que pudieron conservar tras su huida de Grecia, el príncipe se lo entrego durante una caminata en los jardines del Palacio de Balmoral, amigos cercanos dicen que fue romántico, la mañana era muy hermosa, no estaba nublado y el príncipe tuvo el detalle de dárselo en su sitio predilecto, el palacio en Escocia que a la fecha la reina considera su refugio.

Alrededor de 2,000 invitados a la boda de la futura reina, se llevó a cabo el 20 de noviembre del mismo año, el arzobispo de Canterbury oficio la ceremonia, en la Abadía de Westminster, el cortejo lo formaron ocho damas de honor en las que se encontraba la princesa Margarita, hermana de la novia, las hermanas del novio no fueron requeridas, mas sin embargo la madre del novio acompaño a su hijo en primera fila, junto a los reyes, Alice de Battenberg era prima del rey y considerada miembro de la familia real, la princesa fue acompañada por la reina Federica de Grecia, en representación de la familia del novio.

La novia hiso su entrada triunfal del brazo del rey Jorge VI, su vestido fue diseñado por Norman Hartnell, era una hermosa creación decorada con 10,000 perlas, para ese día la princesa lucio la tiara Fringe, que perteneciera a su abuela la reina Mary, después de la ceremonia se dirigieron a Buckingham donde salieron al balcón como lo marca la tradición, tras el desayuno ofrecido por los reyes, los novios partieron a su luna de miel en Broadlands , Heampshire a las afueras de Londres,  donde Lord Mountbatten tenía una casa de campo.

El día de la boda brillaron por su ausencia las hermanas de Felipe, aunque su madre asistió vestida en su abito de monja, ese fue un día significativo para Felipe, glorioso y donde además contrajo matrimonio con la mujer más codiciada del mundo.

Los años siguientes fueron felices y relajados, Felipe continuó sirviendo en la marina real, ahí no solo contaba con un rol de líder sino que además sus compañeros lo respetaban y admiraban, cosa que no ocurría en casa donde era el segundo a bordo  y pronto llego el primer heredero Carlos y dos años después Ana, en esa época se marcharon a Malta una temporada donde eran más libres y llevaban una vida más familiar.

Hasta que a finales de enero de 1952 emprendieron un largo viaje por África, Australia y Nueva Zelanda, sabían que Jorge VI no se encontraba bien pero no parecía haber motivos de preocupación, el mismo los despidió sin imaginarse sería la última vez que se les vería.

El 6 de febrero de 1952 Jorge VI murió de un infarto fulminante, Felipe le dio la noticia a su esposa, ella solo tenía 26 años, en aquel momento nació Isabel II y con ella también nació una nueva dinámica; cuando regresaron a Londres la nueva reina descendió del avión entonces alguien le dijo a Felipe que él tenía que esperar, poco después este continuo a tres pasos de ella como le fue indicado, desde entonces Felipe de Edimburgo ha caminado tres pasos atrás de su esposa, esa fue su posición durante  56 años de una devoción hacia su esposa y su reina.

 

Queen Elizabeth fell madly in love with Prince Phillip when she was just a teenager, and now they are celebrating 71 years together.

 The personal life of the queen has always been the focus of attention, and is that who can meet the man of her dreams with only thirteen years? only her; It was love at first sight, in 1939 King George VI and his wife Queen Elizabeth visited the naval base of Dartmouth, they took their daughters with them, there they were received by a young lieutenant who had the task of escorting the princesses during their visit. That young lieutenant was Prince Philip of Greece.

Louis Mountbatten arranged for Philip to be the escort or companion of the royal family and could see the future queen up close, for the princess it was love at first sight, Philip was very handsome, tall, blond and charming; but he was not very interested in the young girl who was still playing with dolls. And then the Second World War broke out, Philip left to do his duty, but the British Navy was in charge of protecting him, it was not a good idea for a Greek prince to die in combat serving for the British. But sooner or later he had to play a more active role in the conflict.

Elizabeth wrote to him constantly, at first the prince did not find interesting the letters of a girl, but they say that with time those letters accompanied him in the solitary life he had on the high seas, upon his return he was decorated, and contacted the princess at that time 19 years old, the Lord Mountbatten protector of the prince had a great interest in that approach, he wanted his nephew to marry the heiress and get more power, but nevertheless the king did not approve of the union at all, on the one hand the husbands of the princesses of Greece, sisters of Philip had been part of the Nazi army, Greece was also a very complicated country in terms of its political situation, but Elizabeth managed to convince her father otherwise.

During the war Philip carried out endless acts of bravery where he even saved lives, but at the end of the war Philip decided to spend a season with his cousin Prince Alexander of Yugoslavia who described him as “A cheerful young man, partying and Don Juan inveterate”. But Philip kept something very personal that he obtained during the war: endless letters from Princess Elizabeth who wrote him often, the young woman who was very much in love and anxiously awaited the return of the prince, who rarely answered them but did not lose communication with the young woman.

Since Philip and Elizabeth began to write letters in 1939 and through the war, the naive and romantic young girl fell madly in love with the handsome officer who lived on the charity of other royal relatives, and for whom she had to fight, because both her father, King George VI, like her mother, Queen Elizabeth, opposed Philip visiting the palaces and being a couple. When they met again after the war, Philip did not even have the right clothes to go to the meals and hunts at Balmoral Castle when Elizabeth invited him, and the king himself, very annoyed, had to ask his assistants to give him clothes. so that the young Greek prince could “appear in a properly dressed public.” According to the king, Philip “did not even have a set of hairbrushes and clothes, as every well-born gentleman must have”, besides that he was “very irreverent and daring”, because he spoke openly what he thought and showed that it was “too sure of himself.”

Marion Crawford, Elizabeth’s governess -who witnessed the beginning of that real romance- said that she had to wash and put buttons on the two very old and very old shirts of the young man, because “by always wearing the uniform of the Navy, they gave it to him for free, it was painful the carelessness of his clothes of civil, that practically they were not more than five pieces “.

The Duke of Edinburgh, born in 1921 in Mon Repos, on the island of Corfu in Greece, was baptized with the name of Phillipos, his father was Prince Andrew of Greece, younger brother of the then King Constantine I, his mother was the princess Alice de Battenberg, great-granddaughter of Queen Victoria, just like King George VI, but Philip’s life was not entirely full of elegance and protocol, with only ten years old, Philip’s family was practically disintegrated, his father having been accused of treason he fled to France with his family, later abandoned them, his mother was detained for a long time in a psychiatric hospital in Switzerland, victim of schizophrenia, and her four older sisters got married and had moved to Germany, leaving Philip alone in a boarding school in Scotland, his only family contact was his uncle the Lord Louis Mountbatten, brother of his mother, who gave him protection and encouraged him to make his career in the service of the naval army.

Not everything was so simple, despite having served England this did not have the British nationality, nor had a family name, since his birth he was called Philip of Greece; the royal family did not like Philip, the queen mother had something else in mind for her daughter, besides the family of the prince was not exactly the ideal family: his father a tramp, his mother deranged and his sisters married to ex-Nazis.

So Philip took the bull by the horns and renounced his title, as well as withdrawing his loyalty to the Greek crown, converted to Anglicanism and applied for British nationality, finally adopted the surname Mountbatten. King George VI was in trouble because he liked Philip and he liked that he was a naval officer with great ambitions, but Elizabeth was insistent and did not take his finger off the line, she wanted Philip and finally the on July 9, 1947, the engagement of the future Queen with her Prince Charming was announced.

Queen Elizabeth received as an engagement ring a jewel of the Greek royal family, Princess Alice gave her son one of the few objects they could keep after their escape from Greece, the prince handed it to her during a walk in the gardens of the Balmoral Palace, close friends say it was romantic, the morning was very beautiful, it was not cloudy and the prince had the detail of giving it to her in her favorite place, the palace in Scotland that to date the queen considers her refuge.

Around 2,000 guests to the wedding of the future queen, took place on November 20 of the same year, the archbishop of Canterbury officiated the ceremony, in Westminster Abbey, the procession was formed by eight bridesmaids in which Princess Margaret, sister of the bride, the groom’s sisters were not required, but nevertheless the groom’s mother accompanied her son in the first row, along with the king and queen, Alice of Battenberg was the king’s cousin and considered a member of the Royal family, the princess was accompanied by Queen Fredericka of Greece, representing the groom’s family.

The bride made her triumphal entry on the arm of King George VI, her dress was designed by Norman Hartnell, it was a beautiful creation decorated with 10,000 pearls, for that day the princess wore the Fringe tiara, which belonged to her grandmother Queen Mary, after of the ceremony they went to Buckingham where they went out to the balcony as tradition marks, after the breakfast offered by the king and queen, the bride and groom departed for their honeymoon in Broadlands, Heampshire on the outskirts of London, where Lord Mountbatten had a house of field.

On the day of the wedding the sisters of Philip shone by his absence, although his mother attended dressed in his nun, that was a significant day for Philip, glorious and where he also married the most coveted woman in the world.

The following years were happy and relaxed, Philip continued to serve in the Royal Navy, there not only had a role of leader but also his colleagues respected and admired, which did not happen at home where he was second on board and soon came the first heir Charles and two years later Anne, at that time they went to Malta a season where they were freer and led a more family life.

Until at the end of January 1952 they began a long trip through Africa, Australia and New Zealand, they knew that Jorge VI was not feeling well but there seemed to be no cause for concern, he dismissed them without imagining it would be the last time they would be seen.

On February 6, 1952, Jorge VI died of a fulminating heart attack, Philip gave the news to his wife, she was only 26 years old, at that time Elizabeth II was born and with her a new dynamic was born; when they returned to London the new queen descended from the plane then someone told Philip that he had to wait, shortly after this continuous three steps from her as was indicated, since then Philip of Edinburgh has walked three steps behind his wife, that was his position for 56 years of a devotion to his wife and his queen.

 

 

 

 

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Esta publicación fué escrita por Eugenia Garavani

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