EN MI SANO JUICIO


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Publicado octubre 10, 2020
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Hoy en el Día Mundial de la Salud Mental, mi blog lo escribo desde el confinamiento, desde un rincón de mi casa donde me he mantenido los últimos seis meses informándoles el acontecer de las vidas de los royals, en momentos cuando mi propia salud mental ha estado amenazada, este es mi blog en mi sano juicio.

Yo siempre digo “el que esté libre de prozac que tire la primera piedra”, y aunque no todo el mundo ha sido recetado con este medicamento para tratar la depresión y la ansiedad, creo que nadie se salva de alguna vez haber tenido un día gris, cuando no encuentras las respuestas y mucho menos la salida. Hace seis meses cuando regresé a mi casa para pasar -según yo- uno o dos meses, nunca pensé en el viaje emocional que representaría, a lo que me enfrentaría profesional y personalmente. Ustedes han sido testigos que no he parado, que me he dedicado a hacer entrevistas, a grabar un podcast, a promover un canal de Youtube y no perderle pie ni pisada a la realeza, pero la realidad es que también he sentido que esta pandemia no tiene fin, pero también es cierto que no he estado sola y busque sin saber lo que iba a encontrar en mi interior y alrededor de mi.

Yo también tengo días difíciles, y es que mientras género contenido para que mis seguidores tengan la mejor inormación y en esta pandemia tengan en mi perfil de instagram un lugar donde distraerse, entretenerse y donde desconectarse de lo que estamos viviendo, yo también paso por un proceso. En abril y luego de más de quince días en pijama, mi amiga Marimar Barrientos me propuso hacer un Live, conectarnos y platicar de la realeza, yo no entendía muy bien de qué se trataba pero acepte para divertirme y hablar de lo que me apasiona y entonces todo cambio.

Comencé a llamar amigos, personas que sabía podían sumar y aportar a mis redes sin saber lo que estaba por ocurrir; déjenme les cuento que durante estos seis meses me he hecho de una red de amigas que valen su peso en oro. El apoyo incondicional de mis primas Alejandra Bernal, Beatriz y Roberta Medina, que aceptaron platicar conmigo para dar un mensaje de amor, mi amiga Viviana Sánchez (sin la que ahora ya no podría vivir), gracias a su taller pude ver la luz cuando pensé que el mundo se me cerraba. Mi amiga Eugenia Correa, la que conocí como mi jefa hace varios años y se ha convertido en un apoyo y de quien valoro inmensamente su amistad y opinión. Adriana Esquer, la talentosa diseñadora de sombreros a la que llamo “mana” y con la que tengo largas conversaciones telefónicas.

Cabe mencionar que ha habido dos personas esenciales en este viaje, mi amiga Marimar y mi prima Adriana. Marimar ha sido mi compañera a la distancia durante la cuarentena, con la que hablo todos los días de un montón de cosas, que se ha convertido en un apoyo para mantener mi equilibrio mental, una buena amiga es fundamental para reír, llorar, aunque solo sea por teléfono, especialmente si te identificas tanto con ella como yo con Marimar.

Marimar ademas me dio una motivación muy grande cuando me eligió para estar en su lista de los “35 jóvenes más creativos”, entonces llegaron mas bendiciones, porque la palabra “creo” tomó otro significado, ya no se trataba de que tan creativa podía ser, si no de cuanto yo creía en mi, además de conectarme con otras personas que estaban tomando esta pandemia como un momento de interminable inspiración, e igual que yo, están trabajando por sus sueños. Y comencé a crear y a creer más.

Mi prima Adriana es una extensión de mi marca y la persona que ha estado ahí impulsando mis sueños y trabajando junto conmigo en este gran proyecto pero sobre todo creyendo en mis ideas, en mis ocurrencias y poniéndome muy seguido los pies en la tierra. Tengo que mencionar a Luisa, mi maravillosa diseñadora gráfica, a la que le debo la identidad de mi marca, su brillo, su encanto y a la que le tengo un gran cariño, ya que además de ser quien transforma mi visión de Eugenia Garavani en plantillas, logos y tipografía, también es un gran ser humano.

Los Lives me sirvieron para tener contacto con el exterior, para comunicarme, cada historia me dejo cosas buenas, cada Live representó un reto -no hablemos de las conexiones de wifi- cada persona a la que durante seis meses le he dado un espacio me ha dejado una lección y la mayoría un regalo muy grande, el regalo de la amistad. Si yo escribiera un anecdotario de todas las cosas que vivo antes, durante y después de una entrevista, no terminaría. Con la mayoría de mis entrevistados mantengo contacto, nos enviamos mensajes e incluso tenemos largas platicas por whatsapp, pero les juro que con todos quisiera irme a tomar un café.

Me encantaría detenerme uno por uno y decirles lo que cada Live ha sido para mi, lo que conocer cada una de sus historias representa, lo que sus relatos me han inspirado, lo que me emociona conocer sus proyectos y lo que disfruto cuando veo los frutos de su trabajo en instastories.

Los Lives son charlas donde yo presento un invitado que nos comparte un tema, su historia de vida, trayectoria, los retos a los que se ha enfrentado, todo desde un punto de vista motivacional para mis seguidores, me gusta que todos se queden con un mensaje positivo, exhortar con cada invitado a que mas y mas personas luchen por sus metas, e incluso que comiencen un proyecto profesional o de vida. Y agradezco a quienes me han abierto su corazón, con quienes incluso he derramado algunas lágrimas.

A mi personalmente todos sin excepción me han dejado grandes enseñanzas, es importante decir que el común denominador de todos es que ninguno de mis invitados la ha tenido fácil, han puesto gran empeño, han tenido convicción, han hecho sacrificios por llegar a la meta, y continúan trabajando, sacando adelante todo eso que se propusieron, desde una fundación, una colección de ropa, un libro, recetas de cocina, escribir canciones, dar terapia, abrir una empresa hasta levantar una hacienda.

Visionarios, creativos, emprendedores con muchas ganas de impactar al mundo con su historia, y yo por medio de Live Talks les cedo un espacio para que su mensaje llegue a donde tenga que llegar, y sean un modelo a seguir para alguien que está viendo nuestra entrevista.

Me gustaría nombrarlos a todos pero temo olvidarme de algún nombre, y quiero que todos lean esto, para que sepan lo que han aportado a mi vida en estos meses. Con unos he reforzado una relación, en otros he descubierto a grandes seres humanos, he entablado una amistad y creo que ya hasta cariño hay. He conocido a través de la pantalla de mi celular a mis ídolos, también he platicado con personas impresionantemente fuertes, auténticos guerreros, sobrevivientes. Personas que dejan la piel por los demás y que ni la pandemia los ha hecho tirar la toalla, al contrario, esto los hizo más fuertes.

Estamos pasando momentos difíciles, muchos cambios y viendo a nuestro alrededor tantas desgracias, que dedicar una hora al día para que mis seguidores y yo misma tengamos algo a que aferrarnos es reconfortante; mis Lives han sido un regalo que yo me hice durante la pandemia, hacer mi trabajo, hacer lo que amo, ha sido una bendición. No tengo con qué pagar a cada uno de los que aceptó darme unos minutos para conectar y desde el encierro, salir al mundo, sin un medio que me respalde, salir como yo, como Eugenia Garavani.

Mis seguidores, mis invitados, mis amigos y mis sueños han sido mis compañeros en estos seis meses. Yo no se si deje algo a mis invitados pero ellos dejaron mucho en mi; y cuando estoy a punto de quebrarme me acuerdo de algún consejo, de alguna frase, de alguna historia que surgiera durante estas platicas y continuo.

Hoy es el Día Mundial de la Salud Mental, en un año donde todos en algún momento hemos creído perder el juicio, un año cuando más nos han drenado la energía y más hemos llorado, un año donde se puso a prueba todo, donde todos perdimos algo, trabajo, seres queridos, amistades y no nos quedó de otra que vivir dentro de nuestra cabeza, sumergirnos en nuestros pensamientos, positivos o negativos, pero vivir todo el día con la incertidumbre, la angustia, la ansiedad. Y yo con mis Lives, respirando y tratando de no volverme loca, buscando ser positiva, darles una sonrisa y hacerlos escapar de la realidad, aunque solo fuera por un ratito.

Yo no se que pase en los próximos seis meses, ni tampoco tengo la fórmula para sobrellevar el encierro pero se que de alguna manera voy a continuar como lo he hecho hasta hoy, siendo parte de la solución y no del problema, y trabajando diariamente para seguir en mi sano juicio.

Eugenia

 

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Esta publicación fué escrita por Eugenia Garavani

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