Cayetana


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Publicado marzo 27, 2021
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Cayetana, 95 Años de un Icono

“Aquí yace Cayetana, que vivió como sintió” fue la frase que ella misma escribió para su epitafio, la Duquesa de Alba que murió en 2014 tuvo una vida extraordinaria, una leyenda que hoy hubiera cumplido 95 años. Esta es la historia del icono, esta es simplemente Cayetana.

Una noble con alma gitana, la mujer con más títulos nobiliarios que haya existido, María del Rosario Cayetana Paloma Alfonsa Victoria Eugenia Fernanda Teresa Francisca de Paula Lourdes Antonia Josefa Fausta Rita Castor Dorotea Santa Esperanza Fitz-James Stuart y Silva Falcó y Gurtubay, mejor conocida como “La Duquesa de Alba” nació el 28 de marzo de 1926, en el que fuera su hogar: el Palacio de Liria. Fue hija única en la familia más poderosa de la nobleza española, sus padrinos de bautismo fueron los mismísimos reyes de España Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg.

Su infancia la vivió llena de privilegios, pero marcada por la temprana muerte de su madre, víctima de tuberculosis, Cayetana tenía tan solo 8 años. Recibe la educación propia de su cuna, al estallar la guerra civil se exilió con su familia en Reino Unido, donde incluso fue compañera de juegos de la futura reina Isabel II.

A España regresó convertida en toda una mujer, su puesta de largo se llevó a cabo en Sevilla en 1944 donde los sevillanos llenos de júbilo salieron a celebrar por las calles y es que Cayetana era madrileña de nacimiento pero sevillana de corazón. La Duquesa se enamoró por primera vez a los 17 años ¡y de un torero! Se trataba de Pepe Luis Vásquez, el romance no prosperó, ya que su padre prohibió la relación, a lo largo de su vida, Cayetana siempre recordó al diestro con una sonrisa que se iluminaba al mencionar su nombre. 

Se casó en tres ocasiones, la primera vez dicen que su padre arregló dicha unión, pero la Duquesa siempre dijo haberse sentido profundamente enamorada de Luis Martínez de Irujo y Artacoz, padre de sus seis hijos y del que enviudó en 1972. 

Al morir su padre asumió la jefatura de “La Casa de Alba”, convirtiéndose en la tercera mujer en gestionar ese legado, durante sus años como cabeza de la familia vio multiplicarse su fortuna e incluso logró convertir su patrimonio en marca registrada. El acervo cultural que resguarda las paredes de todos los palacios propiedad de la familia representan gran parte de la historia de España.

En 1978 volvió a contraer matrimonio, se casó con Jesús Aguirre y Ortiz de Zárate, una polémica unión, el segundo esposo de la Duquesa había sido sacerdote y además hijo de madre soltera, algo no muy bien visto en la alta sociedad. Cayetana se casó enamorada e incluso en contra de sus hijos. El segundo duque de Alba consorte falleció en 2001.  La Duquesa nunca dejó de sorprender y en 2011 volvió a casarse, esta vez con Alfonso Diez, un hombre 24 años más joven que ella y que la hizo feliz los últimos años de su vida, y quien estuvo a su lado el día de su muerte. 

Cayetana de Alba murió en noviembre de 2014 a los 88 años en su amada Sevilla, fue despedida como lo que fue: una grande. Siempre defendió su estilo de vida, lejos de los protocolos, como ella misma decía “vivía como sentía”, rompió esquemas y pasó a la historia como uno de los personajes más querida de su tiempo, apasionada de la pintura, los toros y el flamenco. Pese a ser una aristócrata siempre presumió de haber hecho lo que quiso, ni en sus últimos años renunció a vivir intensamente, así era Cayetana, la última gran Duquesa de Alba.

Eugenia Garavani.

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Esta publicación fué escrita por Eugenia Garavani

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